September 07, 2006

Indiscreciones

La verdad me gusta leer cuando voy al baño, sé que es una práctica común pero no muy comentada, lo cual me parece perfectamente respetable.

 

La cuestión es que no quiero que los de mi trabajo lo sepan, digo, no es de esas cosas que uno presume en la vida.

 

Hace como dos meses guardé una sección del periódico en un cajón en el baño de mujeres. Creo que ya lo leí como 50 veces, tendré que escabullir una nueva lectura.

 

Ay comadre, las cosas de las que uno se entera en los blogs hoy en día.

 

*sigh* 

September 05, 2006

Rest in peace, in a jungle paradise.

Steve Irwin, mejor conocido como El cazador de cocodrilos murió hace unos días en un accidente con una mantarraya. Así, perdimos un hombre apasionado por los animales, el equilibrio ambiental y un activo promotor de la conciencia sobre los derechos animales. Steve lograba con su peculiar forma de hablar, su sonrisa y su pasión, transmitir ese amor por los seres vivos.

 

Muchos lo extrañaremos, no sólo en las pantallas de la tevé, ni en el Zoológico de Australia, ni en los diversos grupos a favor de los animales que apadrinaba, también en los corazones de todos los que reímos alguna vez con sus aventuras y aprendimos más que expresiones de inglés australiano.

medium_the-irwin-family.jpg
 
Mis condolencias para la familia, esperemos que pronto se recuperen de semejane pérdida. Steve, te saludamos desde abajo, dále buena batalla al gran cocodrilo de la tierra pura. 

August 27, 2006

De porque tomo el camino equivocado

Ya sé que esta ciudad tiene un aura especial, ya sé que aquí pasan cosas que en ningún otro lado pero es que de verdad me topo con cada personaje interesante, que me pregunto si alguien más los verá, mi papá dice que no.

 

El sábado por la noche decidí ir a la Cineteca a recrearme la pupila un rato. Al salir decidí probar suerte y tomé un camino distinto al que sé me lleva al metro sin problemas. 

 

No iba ni a la mitad del camino cuando pensé que no era buena idea ir por ahí; estaba oscuro, con unos charcotes enormes y desolado. Sin desanimarme apreté el paso y varias cuadras más adelante alcancé a ver a un hombre de espaldas a mi que estaba barriendo la acera justo abajo de un puente peatonal.

 

Conforme me acerqué me di cuenta que no estaba barriendo (¿quién barre la banqueta a las 11 de la noche?) y que lo que sostenía no era una escoba sino un batón para ciegos. Me acerqué al despistado anciano y lo olfateé sin que se percatara de mi presencia. Despedia un fuerte tufo a alcohol, lo único que pasó por mi mente fue "pinche viejito ciego borrachín"

 

Ya le había pasado por dos pasos cuando pensé "Wey, no creo que te pueda hacer daño, quizá necesita ayuda" Regresé.

 

-¿Se encuentra bien señor?

-Si. Oye ¿Dónde están las escaleras para subir al puente? 

-Por acá señor, ya lo pasó.

 

Lo tomé del brazo y después de un par de tumbos llegamos al primer escalón. 

 

-Aquí está el pasamanos señor

-Gracias

 

Comenzó a subir trabajosamente. Lo observé desde abajo. Cuando estaba a punto de irme y él llegaba apenas al tercer escalón me buscó con una mirada que ya no mira.

 

-Gracias, es que me voy a tirar

-¿QUÉ? 

-No nada

 

Me dio la espalda y continuo subiendo. Yo continúe mi camino, extrañamente andaba más aprisa. No sabía si creer o no lo que un viejito borracho y ciego me había dicho. Lo busqué con la mirada a varios pasos más adelante, a penas iba a media escalera. Avancé más, los arboles ya no me dejaban verlo. Se aproxima una ambulancia "No puede ser pensé, se hubiera escuchado algún grito, algún auto hubiera chocado" Me pasó de largo. Caminé más. Ya lo veo, ha llegado al otro extremo "Pinche viejito" Ha llegado a las escaleras de bajada, se cae de sentón y se medio arrastra escaleras abajo. Continúo mi camino ríendo en voz alta en la oscuriad de esa calle desconocida.

 

El viejo no murió esta noche, todo es felicidad en el mundo o cuando menos en el mío, después de este encuentro surrealista.

 

Creo que por eso me equivoco de camino...